Día 3: Edam, Volendam, Marken y Zaanse Schans

Amsterdam

El día de hoy lo comenzamos madrugando mucho, teníamos previsto visitar las ciudades cercanas a la capital y fácilmente accesibles usando el transporte público, las ciudades que escogimos fueron: Edam, Volendam, Marken y Zaanse Schans. Los tres primeros se pueden visitar uno a continuación del otro, hay un autobús que hace la ruta completa pasando por cada uno de ellos. Para poder hacer uso del transporte público, compramos la tarjeta Waterland Card que te permite moverte durante un día por toda esta zona:

WATERLAND CARD

Precio: 10€ por persona.
Permite: Transporte público gratuito en la región descrita en el mapa durante 24 horas.

Llegamos a la estación central y cogimos el bus 316 hace el trayecto Amsterdam-Volendam-Edam y tras 30 minutos llegamos a Edam.

Edam

Es una pequeña ciudad situada a 22 kilómetros al norte de Ámsterdam, famosa en el mundo por su queso. Al estar tan próxima a Ámsterdam, no dudamos un segundo en visitarla.
El autobús nos deja algo alejados del centro, pero no nos importó demasiado, la ciudad es pequeñita y andando llegamos en un momento al centro de la ciudad. Nos encontramos los primeros canales y las barcas amarradas a los muelles que tienen cada una de las casas del vecindario.

Nos dio la sensación de ser una ciudad muy tranquila, donde el coche no se utilizaba y todo el mundo se trasladaba en bicicleta, una estampa típica de los Países Bajos.

No tardamos mucho en llegar al centro de la ciudad y ver el ayuntamiento:

Hay una gran cantidad de tiendas donde pudimos ver los escaparates repletos de queso Edam:

A cada rincón que mirábamos nos parecía más bonito que el anterior, nos encantó el conjunto de casas bajitas con el lago en medio:

Después de haber visitado la ciudad, fuimos a la parada de autobús para coger el siguiente con destino a Volendam. Como hemos comentado antes, con la Waterland Card está incluido el transporte público entre las ciudades. Tras 10 minutos llegamos a Volendam.

Volendam

Es el típico pueblo de pescadores holandés, en el que no hay algo característico como tal para ver, si no lo mejor que se puede hacer en el pueblo es perderse por sus callejuelas. El autobús nos dejará a la entrada del pueblo, donde lo primero que nos encontramos son con las casas de madera repletas de colores.

Bajamos al puerto, donde más comercios y turismo pudimos ver, la zona merece muchísimo la pena:

Aprovechamos que en medio del puerto había un puesto de comida rápida para comprar unas hamburguesas de queso, estaban riquísimas y más con estas vistas justo desde la orilla del mar:

Para llegar a nuestro siguiente destino, Marken, es necesario coger el ferry, el billete se compra en el mismo puerto y el trayecto dura en torno a 30 minutos.

WATERLAND CARD

FERRY A MARKEN
Precio: 10€ por persona. Con la I Amsterdam Card es gratuito.
Frecuencia: Cada 30 minutos.

Ya a bordo del Ferry, las vistas que tenemos desde aquí de Volendam son preciosas!

Marken

Es un pequeño pueblo repleto de casitas de madera, os sentiréis como en un cuento, rodeados de tranquilidad y con unas vistas increibles.
El ferry nos dejará en el puerto y la primera impresión de la ciudad no puede ser mejor!

Del mismo modo que en Volendam, no hay una recomendación mejor que la de caminar y perderse por sus calles para contemplar el pueblo en su esplendor:

El pueblo, a pesar de ser pequeño, merece mucho la pena, en un par de horas se ve sin ningún problema.

Después de haber visitado el pueblo volvímos en autobús a Ámsterdam para coger, desde la estación central, el tren esta vez con destino a Zaanse Schans. Nada más llegar a la estación central sacamos el ticket con destino Koog-Zaandijk, que es en la parada que debemos bajarnos para llegar a Zaanse Schans. El ticket Waterland no es válido para esta zona.

TREN A ZAANSE SCHANS

Precio: 7€ ida y vuelta.
Duración: 20 minutos.

Zaanse Schans

Una vez en la estación de Zaanse Schans, cogimos un mapa gratuito del pueblo en una de las máquinas expendedoras que hay fuera de la estación.

Tras caminar 10 minutos llegamos al puente levadizo para que los barcos que necesiten atravesar la ciudad puedan pasar, qué casualidad, justo nos pilló en el momento en el que el puente comenzaba a levantarse!

Cruzamos el puente para poder obtener unas vistas espectaculares!

Fuimos directos al centro del pueblo, con el objetivo de poder captar una buena foto desde el lado opuesto del lago. Lo primero que nos llamó mucho la atención fue lo bonitas que eran las casas, todas mezclaban partes de madera y piedra, cada uno de una forma diferente:

Conseguimos dar con un acceso al lago que nos permitió poder tener una imagen perfecta de los molinos justo desde en frente:

Volvimos tras nuestros pasos pasando por el puente levadizo, camino a la estación dejando atrás estas vistas, casi a punto de atardecer:

Llegamos a Ámsterdam con el tiempo justo para comprar los últimos souvenirs y hacer la maleta, se nos acababa nuestra breve pero intensa visita a la ciudad.