Día 8: San Petersburgo

San Petersburgo

Nos despertamos y al abrir la ventana nos damos cuenta que nos espera otro día de lluvia, vaya suerte la nuestra!
Nuestra primera parada era la Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada, salimos del apartamento y después de dejar atrás la Catedral de Kazán, llegamos a la entrada de la iglesia, había cola para comprar los tickets y nos dímos cuenta de que al lado de la taquilla había cajeros que te permitían sacar la entrada si hacías el pago con tarjeta, no lo dudamos ni un segundo, estaba lloviendo y nos íbamos a ahorrar la espera.

Iglesia del Salvador sobre la Sangre Derramada

IGLESIA DEL SALVADOR SOBRE LA SANGRE DERRAMADA
Precio: 250 Rb. Las entradas pueden comprarse el mismo día en taquillas, cajeros automáticos o con antelación por Internet. Sitio web oficial: Tickets
Horario: De 10:00 a 18:00 horas (miércoles cerrado), aunque desde el 1 de mayo al 30 de septiembre amplía su horario hasta las 22:30.

La iglesia fue construida por orden del zar Alejandro III en el lugar exacto donde el zar Alejandro II, su padre, fue asesinado víctima de un atentado. Es por ello por lo que la iglesia mantiene ese nombre.
Nada más entrar dentro nos invade una sensación de asombro tremenda, las pinturas y los cuadros de las paredes nos dejan alucinados. Nos acercamos a ellas y nos sorprendemos aun más al ver que algunas no son pinturas como tal, son mosaicos hechos con pequeños fragmentos de azulejo, una verdadera obra de arte:

El detalle del techo también es asombroso:

Nos acercamos al altar, sorprende los detalles en oro de la puerta:

Después de haber visitado la catedral, cogimos el metro y fuimos hasta la entrada del museo de artillería.

Museo de artillería

El museo pertenece a la época de Pedro El Grande, el zar quiso mostrar la historia de cada una de las armas desarrolladas en Rusia. Hoy día podemos encontrar desde los primeros carros de combate hasta los misiles de última generación.
Nada más atravesar la puerta de entrada ya nos podemos hacer una idea de lo que podemos encontrarnos dentro:

La lluvia no nos daba tregua por lo que no tuvimos más remedio que coger el metro y volver al apartamento. Así aprovecharíamos para descansar un poco.

Metro

A la tarde tampoco varió mucho el tiempo, continuaba lloviendo, así que vimos la oportunidad para visitar el metro y las paradas más características. A pesar de no ser tan espectaculares como las de Moscú, merece la pena hacer una visita al menos a las principales:

Avtovo - А́втово

Kirovsky Zavod - Ки́ровский заво́д

Narvskaya - На́рвская

Baltiyskaya - Балти́йская

En algunas paradas entrar al vagón es muy curioso ya que el acceso al propio metro permanece cerrado hasta que el vagón se detiene en la puerta, en ese instante se abren las puertas, accedemos al vagón y se vuelven a cerrar rápidamente. Con esto suponemos que evitan las posibles caídas a las vías. Además, al igual que en Moscú cada mochila que los guardias consideren, ha de pasar por un control de rayos. La nuestra casi cada vez que entrábamos, nos separaban del resto y nos llevaban a un lado para comprobar la mochila.
Una vez vimos las estaciónes más llamativas, como seguía sin parar de llover, tuvimos que volver al apartamento y poner fin a este día.